(Consultor especialista en accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, Conferencista. Docente. Miembro del Instituto de Derecho del Trabajo y Coordinador en la Escuela de Posgrado del Colegio Público de Abogados de Capital Federal).

Comparto -con expresa autorización del autor- su análisis en la emergencia sanitaria: Coronavirus Covid-19, de nuestro ordenamiento legislativo de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, (publicación RUBINZAL-CULZONI, Editores).

Coronavirus y el sistema de riesgos del trabajo

En tiempos de Feria Judicial Extraordinaria Acordada 4/2020 surge analizar; quién, cómo y cuándo, deberían prestar asistencia a los trabajadores afiliados al sistema de riesgos, que contraigan la gripe del coronavirus. Al comenzar con las primeras ideas, surge la impresión que a la velocidad en la que se mueven los acontecimientos, están perdiendo sentido.

En primer lugar, cabe señalar que el diseño del sistema de salud en la Argentina está integrado desde distintos intereses. Interés público, interés privado y el interés sindical. Desde lo público, se integra con Hospitales Nacionales, Provinciales, Municipales; y en determinados lugares también con pequeñas Salas de Auxilios.

Desde lo privado, a través de la llamada medicina Prepaga, una buena cantidad de Sistema Sanitario Privado concentrado en intentar retener a la parte más rica de la sociedad, ofreciéndole hotelería y medicina que se la vende como mejor calidad que el sistema público.

Aquí también aparecen las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo, creadas por la Ley 24557, y a no dudarlo son compañías privadas cuyo objeto es ganar dinero. Dentro de esta clasificación aparen empresas como Galeno ART S.A., Swiss Medical ART S.A. y Omint ART S.A., que actúan en la doble función de Prepagas y ART. Asimismo, el sistema se integra con las Obras Sociales Sindicales. Finalmente, cabe mencionar a la Obra Social más grande de Latinoamérica el PAMI, que atiende a los jubilados y pensionados.

Analizar todo el sistema de salud en la Argentina, requeriría un trabajo muchísimo más extenso, pero en una simple mirada sobre su funcionamiento aparece muy clara una yuxtaposición en los intereses, lo que arrojaría que el gasto (¿) total sobre la cantidad de habitantes daría una cifra que posibilitaría un mejor sistema de salud a todos los habitantes.

Dicha esta pequeña descripción, al analizar el mundo del trabajo se observa una doble cobertura, una cubierta por las Aseguradoras de Riesgo del Trabajo, cubriendo «accidentes y enfermedades profesionales», y otra las Obras Sociales, cubriendo los demás infortunios y patologías.


¿Ante la pandemia de CORANAVIRUS, cómo debería reaccionar el sistema de Riesgos del Trabajo?

Claramente esta contingencia, no entra dentro de la definición del artículo 6 de la Ley 24557 «accidente súbito y violento». De modo que lo debemos analizar como «enfermedad», ahora bien, no cualquier enfermedad, el sistema sólo cubre las llamadas «enfermedades profesionales», o sea a toda dolencia contraída por la exposición a factores de riesgo que resulte de la actividad laboral, las demás el sistema las rechaza como «enfermedades inculpables».

Establecidos esos parámetros cabe preguntarse: ¿La patología coronavirus es una «Enfermedad Profesional o una Enfermedad Inculpable»?.

Con Ley 24557, nació un listado cerrado de enfermedades profesionales, con posterioridad y con la modificación introducida por el Decreto 1278/2000 en su art. 2, que modifico el art. 6 de la Ley 24557 original, paso a ser un sistema «mixto», ya que por un lado tiene el listado cerrado de enfermedades profesionales (Decreto 658/1996), pero además habilita un procedimiento administrativo para que se disponga con carácter de enfermedad profesional aquella que no se encuentre dentro del listado mencionado.

Dicho esto, surge claramente que en ese «numerus clausus», no está enlistada la patología producida por el coronavirus. Estaríamos en principio frente a las denominada «enfermedades inculpables» o también llamadas «enfermedades no enlistadas».

Nuestro sistema legal designa como enfermedad profesional a toda dolencia contraída por la exposición a factores de riesgo que resulte de la actividad laboral. Dentro del criterio para la designación de una enfermedad profesional se utilizan distintos factores como la variabilidad biológica, la pluricausalidad y las condiciones de exposición. Es por ello que la determinación de una enfermedad con carácter de profesional conlleva un proceso donde habrá de analizarse el lugar y las condiciones de trabajo, el conocimiento clínico-biológico y el encuadre médico-legal.

Ensamblando todo ello, podremos determinar cuáles serán designadas como enfermedades profesionales y cuales como enfermedades inculpables. Pero además nuestro sistema de Riesgos del Trabajo diferencia las enfermedades profesionales de las inculpables por el Agente, la Exposición al riesgo y la enfermedad (triple columna) y la relación de causalidad entre ellos.

Ante el hecho objetivo de la pandemia en curso, cabe preguntarse, las Aseguradoras de Riegos del Trabajo, rechazarán las denuncias de siniestro, por no encontrarse dentro del listado, y se deberá comenzar el engorroso reclamo administrativo de «enfermedad no enlistada».

Vayamos a un ejemplo para acotar y ponderar el planteo. ¿Los trabajadores involucrados en el sistema de salud, tendrán cobertura asegurativa?. ¿Cuáles serían los elementos a analizar para darle el carácter de profesional a la patología?

Los trabajadores del sistema de salud, estarán atendiendo el avance y las consecuencias del virus, quienes, en definitiva, están en la primera línea de la batalla (médicos, enfermeros, personal de limpieza, personal de mantenimiento, solo por mencionar algunos) necesariamente están en contacto con el virus y allí sí podría darse el encuadre por el agente, la exposición, la enfermedad y la relación causal directa.

Aparece con claridad meridiana, que están frente a un agente de riesgo, que su exposición (aún en el improbable e hipotético caso que recibieran todos los elementos de seguridad), que la patología (enfermedad), tiene una directa relación de causalidad. Así las cosas, aparece como muy evidente que estaríamos frente a una «enfermedad profesional», y que las compañías no podrían eludir su responsabilidad en la coyuntura.

Al escribir este artículo por noticias periodísticas, llega la información que 2.000 profesionales de la salud en Italia (sobre el 18 de marzo de 2020), han contraído el virus. Asimismo, también por la misma vía se ha observado que aquellos que puedan superar la enfermedad, quedan con una insuficiencia respiratoria del 20 al 30 %. La tasa de mortalidad asciende al 2 %, es decir que estadísticamente 40 personas humanas, que en situación de trabajo podrían perder la vida por la enfermedad.

Desde Chile llegan noticias desalentadoras: «La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) salió a aclarar el funcionamiento de las coberturas de los seguros complementarios de salud, luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al coronavirus Covid-19 como una pandemia. La CMF destacó que las coberturas de las pólizas de seguros están contenidas en los respectivos contratos. Respecto de ello, la normativa vigente contempla la posibilidad de que las compañías de seguros incorporen exclusiones a las coberturas contenidas en las pólizas, en determinados casos» [1].

Desde España e Italia hay otra mirada. Se inclinan en general por aceptar las coberturas de quienes contraen el coronavirus. La Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras aseguró que la asistencia sanitaria está garantizada para todos los clientes y los centros privados de salud, están colaborando con el sector público para frenar la propagación del virus [2].

Es decir, el mundo está reaccionando de muy distintas formas frente a la pandemia, en nuestro país el sistema de cobertura de los infortunios laborales es privado; ¿estará a la altura de los acontecimientos? ¿Dará las prestaciones? ¿Obligará a transitar el engorroso camino del reclamo administrativo por Enfermedad No Enlistada?. Obviamente, es un tema de debate y de reflexión. Debate, porque habrá quienes apoyen o no la obligación de brindar prestaciones y reflexión, porque posiblemente esta pandemia, nos lleve a la simple pregunta de: ¿Para qué están las ART? Y, si no están cuando deberían estar ¿Para qué sirven?.

[1] https://chocale.cl/2020/03/coronavirus-pandemia-seguros-salud-cobertura-cmf/- Se agrega: «Esto implica que podrían estar excluidas las pandemias de estos seguros, contradiciendo de esta forma al ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien más temprano aseguró que tanto isapres como seguros complementarios debían garantizar la cobertura por coronavirus a sus usuarios. El comunicado de la CMF hace referencia a los seguros y no a los planes de salud, e informó que cualquier exclusión debe ser claramente informada «al momento de la suscripción del contrato para que el asegurado tenga un conocimiento pleno de las condiciones que pudieran limitar la cobertura». El organismo hizo un llamado a las personas a informarse respecto de las coberturas de sus pólizas de seguro. Al mismo tiempo, señala que está instruyendo a las compañías de seguro a entregar oportunamente a sus asegurados toda la información necesaria respecto de sus pólizas.

[2] La Vanguardia, publicó el 10/03/2020: Los trabajadores contagiados y aislados por el coronavirus estarán de baja por accidente laboral, según un decreto que ha aprobado este martes el consejo de ministros. Desde la Seguridad Social destacan que, al considerarse una incapacidad temporal por accidente laboral o enfermedad profesional, «supone una mejora de la prestación tanto para las personas aisladas como infectadas por el coronavirus, ya que pasan a percibir desde el día siguiente al de la baja laboral, el 75 % de la base reguladora, con cargo a la Administración». En el caso de los empleados públicos afectados por el coronavirus, percibirán el 100 % de su salario, tal y como ha acordado el Ministerio de Política Territorial y Función Pública. Se produce por tanto un cambio de criterio. Hace sólo un par de semanas la Seguridad Social envió una circular en la que señalaba que los trabajadores afectados por la extensión del coronavirus estarían de baja por enfermedad común. Esta modificación es una de las medidas que figuran este miércoles en el paquete de medidas solicitados por UGT y CC.OO. al Gobierno.

El Estudio First – Rate, Consultores -como siempre- está a su disposición.

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